molinos Lo que movió al hombre antiguo a preguntarse por el porqué de las cosas, no fue otra cosa que el descubrir que la realidad que tenía frente a sí, poseía orden, esto es, estaba dotada de leyes que la regían.

De allí en adelante, en la medida en la que el hombre se lanzó a la búsqueda de una explicación racional de ese orden, fue encontrando respuestas serias a un sinfín de preguntas que se ha ido planteando a lo largo de la historia.

Parece mentira, pero parece ser que esa actitud de búsqueda, ese afán de verdad, ese deseo de saber se ha ido perdiendo, para dar paso a una vida basada en supuestos. Al respecto, el filósofo Isaiah Berlin, alude a ciertos supuestos, en los que se fundamenta una gran cantidad de creencias generalizadas. Lo trágico de todo esto nos dice el filósofo, es que la gente no desea que tales supuestos se examinen demasiado; comienza a sentirse incómoda cuando se le obliga a analizar en qué se fundan realmente sus creencias.

Nos hemos acostumbrado a vivir lejos de la verdad, por eso Berlin añade, queremos vivir deimages (6) supuestos, y claro, cuando estos supuestos se examinan críticamente, resultan, en ocasiones, mucho menos firmes, y su significado e implicaciones mucho menos claros y firmes que lo que parecían a primera vista.

Frente a esta lamentable realidad, conviene tener en cuenta lo que Platón hace decir a Sócrates cuando afirma que una vida sin examen no merece vivirse. Tenemos que reconocer que es necesario aprender a examinarnos, con miras a redescubrir la vida, si así lo hacemos encontraremos grandes sorpresas en el camino.

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