Llegó la navidad, la esperamos todo el año, a veces pienso, que la esperamos porque sabemos y nos damos cuenta que ella guarda algo importante, la alegría de saber que Dios se hace niño para brindarnos su inmenso e incomparable amor.
Con su nacimiento, todo cambia, todo se ve y se siente distinto, los seres humanos asumimos, una actitud que deberíamos mostrar todo el año, pero que lamentablemente aquella ilusión que desborda en estos días, al no renovarla y acrecentarla, se va diluyendo con el transcurrir de los días.
Navidad, tiene sentido, en la medida en que reconocemos en lo más profundo de nuestro corazón que es Jesús el que nace, o mejor dicho es Jesús quien nos nace en lo más profundo de nuestro corazón, y claro eso nos hace distintos, nos hace pensar y actuar de manera distinta, si tan sólo pensásemos y actuásemos así a lo largo del año, que maravillosamente distinto sería todo para todos. La búsqueda del Jesús histórico, es necesaria, Martín Descalzo nos lo recuerda diciendo que el creyente no sólo quiere creer en “algo”, sino en “alguien”, y quiere saber todo lo que pueda de ese “alguien”
Nuestro problema respecto a la navidad, siempre es de fondo, terminamos perdiendo la brújula, nos quedamos con aquello que nos deslumbra, pero que lamentablemente no nos deja llegar a comprender la verdad, llegando a quedar aprisionados en nosotros mismos, de allí que siguiendo a San Pablo, deberíamos preguntarnos ¿vino Él porque era la plenitud de los tiempos o se realizó la plenitud de los tiempos porque vino Él?, en la medida que reflexionemos, descubriremos aquel verdadero sentido de la navidad, descubriremos que Dios es distinto a nosotros, su forma de pensar también es distinta , es por eso que Dios se hace hombre para mostrarnos a todos los hombres el verdadero sentido de este mundo, que no es como nos parece, sino que es como Dios quiso que fuese, de allí que al descubrir a Dios, descubrimos también el mundo y por consiguiente aprenderemos a vivir como Dios quiere.
Una vez más Dios quiere empezar todo, quiere hacer nuevo todo, por eso cada año nace y seguirá naciendo, hagamos de nuestro corazón un Belén, dejemos nacer en el a Jesús, todo será y se verá distinto, feliz navidad.




