Que distinto, sería todo si aprendiésemos a reconocernos como lo que somos, que mundo maravilloso sería el nuestro si nos decidiésemos a vivir como lo que somos y sobretodo vivir como nos corresponde vivir, es decir, escuchándonos, comprendiéndonos, aceptándonos, perdonándonos al punto de llegar a darnos la mano, diciéndonos, ¿qué tal estas?.

Dios quiera que tras superar nuestras absurdas diferencias, podamos algún día decirnos ¡Te quiero!. Dios quiera que podamos recuperar el tiempo perdido, es tan sólo cuestión de mirar el mundo como lo ve Louis Armstrong en su canción, si así lo hacemos, me refiero a detenernos a contemplarlo, descubriremos que es hermoso todo lo que contiene y producto de reconocerle, sentiremos la inmensa necesidad de volcarnos a él, para terminar diciéndonos unos a otros, ¡que mundo tan maravilloso! es el que tenemos!.

Les dejo está inolvidable canción, disfrútenla.