Aprender a contemplar a María.
Hemos llegado al mes de mayo, y con él nos llega la posibilidad de incentivar en nuestras vidas una especial y mejor atención a nuestra madre del cielo, ya lo decía el Papa Juan pablo II: “El mes de mayo nos estimula a pensar y a hablar de modo particular de Ella. En efecto, este es su mes. Así pues, el período del año litúrgico, [Resurrección], y el corriente mes llaman e invitan nuestros corazones a abrirse de manera singular a María”.
Es un mes en el cual si nos damos la oportunidad, podemos llegar a conocer mejor la persona de María, no intento decir con esto, que no le conozcamos, lo que intento decir es que si le queremos, le debemos dedicar mayor y mejor atención a su persona, a:
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Su inmaculada concepción: A la única mujer que Dios le permitió ser concebida y nacer sin pecado original fue a la Virgen María porque iba a ser madre de Cristo.
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Su maternidad divina: La Virgen María es verdadera madre humana de Jesucristo, el hijo de Dios.
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Su perpetua virginidad: María concibió por obra del Espíritu Santo, por lo que siempre permaneció virgen.
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Su asunción a los cielos: La Virgen María, al final de su vida, fue subida en cuerpo y alma al Cielo.
De lo que se trata en este mes de mayo, es de aprender a contemplar a María, me refiero a reconocer que es nuestra madre, y claro si esto es así, debemos de imitar a san Estanislao de Kostka cuando dice: "¡Y cómo no voy a quererla, si es mi Madre!”.
Mayo es un mes muy especial, si nos matriculamos en la escuela de María, aprenderemos de ella, que era una mujer de profunda vida de oración, vivía siempre cerca de Dios. Era una mujer humilde, es decir, sencilla; era generosa, se olvidaba de sí misma para darse a los demás; tenía gran caridad, amaba y ayudaba a todos por igual; era servicial, atendía a José y a Jesús con amor; vivía con alegría; era paciente con su familia; sabía aceptar la voluntad de Dios en su vida.
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| Imprimir artículo | Este artículo fue publicado por Marco Alberca el Mayo 3, 2009 a las 3:04 pm, y está archivado en Amor, Educación, Entrega, Espiritualidad, Familia, Fe, Oración, Religión, Santa María, Santidad, Valores, conocimiento, vocación. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio. |





hace 1 año
Apreciado en Cristo Marco,
María siempre nos Auxilia, y este mes especialmente entre otras advocaciones, es el mes de María Auxiliadora.
Ella es quien nos Auxilia en nuestras aflicciones, problemas, enfermedades y demás conflictos.
Opino que como dices: hay que matricularnos en la escuela de María, para que nos haga entender lo útil que es para los cristianos su inmaculada concepción, su maternidad divina, su perpetua virginidad y su asunción a los cielos.
Meditar el Santo Rosario sería una excelente herramienta.
Gracias y bendiciones
hace 1 año
Disculpa que ingrese nuevamente, pero me acordé de una oración, y quise compartirla, es la Oración por la Vida, compuesta por Juan Pablo II:
ORACIÓN POR LA VIDA
OH María,
aurora del mundo nuevo,
Madre de todos los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira Madre el número inmenso
de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas
de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o
de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo
sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo
como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud
durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo
con solícita constancia, para construir,
junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida. Amén